Despidamos el año que se va con Alegría
Recibamos el año nuevo con Esperanza!!!
Este ha sido un año de bendición para nuestro ministerio. No puede ser de otra manera toda vez que nuestra meta es llevar fruto y ayudar a otros también en su misión. Hemos sido muy bien recibidos en iglesias y ministerios, realizamos una serie de seminarios con éxito, observamos un franco crecimiento de nuestro sitio web y ya trazamos algunas pautas para el año entrante. Más seminarios de enseñanza de Sanidad Interior, Consejería Cristiana, Liderazgo y otros proyectos que irán tomando forma en temas que creemos necesarios para la iglesia en este tiempo.
Estamos contentos también porque el sitio además de ir creciendo día a día en visitas, los principales buscadores de la red nos tienen en muy buena posición.
A nivel institucional continuamos en la Iglesia Evangélica de Jesucristo de USA, la Red Internacional de Ministerios y Capellanes Evangélicos de Argentina, recientemente ingresamos a la Confederación Evangélica Pentecostal.
A nivel familiar, también este ha sido un año muy especial. Nuestra hija Laura de veintidós años, que cinco años atrás fuera diagnosticada de Esclerosis Múltiple, (una enfermedad incurable para la ciencia medica) en una resonancia magnética practicada en el mes de Septiembre dio normal, lo que quiere decir que no hay rastros de la enfermedad. Si, padece todavía secuelas físicas, las que irán disminuyendo con el tratamiento kinesiológico intenso que está realizando. Damos gracias a Dios, a los hermanos y ministros que han estado intercediendo y también al Doctor Omar Ayrad, descubridor de un tratamiento natural único que remite la esclerosis múltiple a cero.
Otro motivo para dar gracias a Dios es habernos mudado a nuestra nueva casa. Debo testificar en esto, que ¡¡Dios ha hecho algo grande!!
En lo personal creo firmemente que siempre hay que dar gracias a Dios en todo, aún en las adversidades. Como también creo que cuando pasamos por pruebas y dificultades, es porque la victoria está cerca. Con esa esperanza nos hemos movido siempre, bajo la bendición como así en momentos de oscuridad. Mirando al invisible, con el mismo gozo de los buenos días.
He podido ver a Dios en tiempos duros, durante la enfermedad de mi hija, no había otra posibilidad que entregarle e él nuestro sufrimiento. El nos sorprendió con su contención espiritual y emocional primero, para luego darnos la restauración. Por eso, al mirar hacia adelante: el año que está por empezar, me pregunto ¿con que nos va a sorprender nuestro Dios?. Las de el son siempre gratas sorpresas, encomendemos este 2008 al Señor y miremos lo que el tiene para nosotros siempre: “buenas obras que preparo de antemano para nosotros”, por ellas vamos!! Marcos Fernández Volpe
A propósito de la Navidad
Deseo
compartir algunas reflexiones que estuvieron por mi cabeza en estos días
cercanos a una fecha tradicional, aunque controvertida para muchos. La
navidad.
Esa fecha tan especial para gran cantidad de gente, pero para muchos cristianos evangélicos de diferentes latitudes de América, no significa nada por el hecho concreto de no ser una fecha cierta de conmemoración cristiana. Verdad. Y también es cierto que ya no se vive como una fiesta religiosa sino como una fiesta “social” o pagana, donde lo más importante es la ornamentación, lo que se bebe y se come.
Todos sabemos que Papa Noel no existió o bien que a partir de cierto Obispo generoso se cultivó una gran fantasía, o que es un gnomo…que los simbolismos…que la comida…y que Jesús es apenas una pequeña estatuita entre otras que decoran la chimenea.
Hasta ahí nuestro bien centrados argumentos.
Para algunos es muy simple decir “no tengo nada que festejar” y listo. Pero, al vivir en un país culturalmente católico como toda América Latina, donde la Navidad tiene una connotación un poco más amplia que en otros lugares donde he podido estar, me he puesto a pensar porque no reverdecer o bien revalorizar la navidad sin negarla.
Escuche decir alguna vez, “no será la fecha, pero conmemoramos el acontecimiento”. Eso es darle un verdadero sentido cristiano a la navidad. Recordar el nacimiento del salvador del mundo. Aquí lo que importa no es la certeza de una fecha, sino que un día, recordemos ese nacimiento traumático. Ese parto, sin anestesia, sin partera, ni asepsia, prácticamente a escondidas.
Esta fecha, es una oportunidad para recordarle al mundo que un salvador vino a morir por los pecados del mundo. Nunca como en otra fecha, multitud de personas tomarán la decisión más importante de sus vidas, de arrepentirse de sus pecados y entregar sus vidas a Jesucristo, eso sucederá estos días, en muchas iglesias evangélicas que abandonaran la rigidez, en pos de los perdidos.
Marcos Fernández Volpe




